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lunes, 14 de mayo de 2012


Estampación a Sangre
Los márgenes

Por Carmen Alarcón Collignon



La estampa contemporánea es cada vez más expresiva, realizada como una obra de arte múltiple, el artista encuentra en ella un medio de expresión que le permite mediante la experimentación lograr estampas de gran belleza expresiva. Tiempo atrás las estampas eran usadas como simple ilustración de un texto, los grabadores solían realizar las placas por encargo, incluso se dice que, un artista hacía el dibujo, otro lo pasaba a la placa para elaborarlo en alguna técnica de grabado y al estamparlo en el libro se recurría a un “ilustrador” que era el artista que le daba color a estas estampas. Ante la necesidad de insertarlas en un libro, se pedía tuvieran un tamaño específico, lo que también exigía que los márgenes de la estampa fuesen del mismo tamaño que los de los textos.
Cabe mencionar que los bordes que dejamos alrededor de una estampa son los márgenes o el aire; en esta época, forman parte de la composición de la obra gráfica y son el marco de presentación. A lo largo de la historia del grabado se han usado de distintas medidas, sin embargo en la antigüedad los márgenes eran mínimos, ya que como mencioné antes; el grabado era utilizado para ilustrar libros o bien, las estampas se coleccionaban sin enmarcar. En la actualidad es común que las impresiones tengan márgenes muy amplios, sin embargo la decisión depende totalmente del grabador así como de la composición estética de la estampa; unos márgenes muy amplios pueden enfatizar la expresividad de un grabado.
Cuando se va a realizar el tiraje de una estampa se debe decidir todo en función de la edición, para firmar el BAT (Prueba Buena para el Tiraje) tenemos que estar al tanto de lo que lograremos en todo el tiro. Con todo lo anterior, debemos tener claro desde el momento de realizar el diseño de nuestro grabado, cómo queremos que los márgenes enmarquen la imagen, hay que entender que las orillas en una estampa forman parte de la composición estética, que el “aire” alrededor de la imagen permite que “respire”, por eso al enmarcar nuestras estampas en un negocio establecido, debemos hacer hincapié en la importancia que tiene toda el área de los márgenes alrededor de la imagen, ya que si no están acostumbrados a manejar obra de arte, suelen cortar las orillas en detraimiento de la obra gráfica. Es usual en la estampa contemporánea dejar los márgenes laterales y el superior de la misma medida y el margen inferior más grande, ya que además de contener la firma, numeración del tiraje y título de la obra es lo que conocemos cómo “línea de tierra”: visualmente equilibra el espacio que contiene la imagen.
Cuando adquirimos el papel para realizar una edición es aconsejable se compre todo el papel que se va a necesitar, para evitar ligeros cambios en el tono, ya que hablamos de papel artístico de algodón o lino; éste viene con las orillas barbadas; existen papeles en el mercado que se pueden adquirir al tamaño de la estampa y utilizar las barbas para enriquecer la estética de la imagen, sin embargo son papeles difíciles de conseguir, así que los grabadores debemos utilizar los que tenemos a la mano, estos papeles vienen en pliegos desde 50 x 70 cm. hasta rollo de varios metros con un ancho de 108 cm. y los hay de varias marcas en los comercios dedicados a la importación de papeles. Lo anterior nos permite planear el tiraje y ahorrar la merma, por lo que recomiendo cuando vayamos a iniciar un proyecto, conocer la medida del papel que vamos a usar y cuál vamos a adquirir; así mismo debemos cortar todo el papel necesario para la edición; para provocar barbas artificiales en el papel lo cortamos con una regla de rasgado, proceso que se debe hacer con mucho esmero para evitar destrozar el papel. Antaño se cortaba el papel ya estampado y se dejaba la imagen justa, con un mínimo de márgenes, no los consideraban necesarios ya que se guardaban las estampas en cuadernos especiales para coleccionarlas. Hoy, la estampa contemporánea hace gala de márgenes variados y estilos distintos; así podemos encontrar una estampa realizada a “sangre”, estampa sin márgenes  en las que el papel es menor que la matriz a estampar, también encontramos márgenes recortados o parciales, es claro que la forma en que se acomoda la placa y los márgenes que se dejan juegan un papel muy importante en el resultado que esperamos obtener.
Podemos estampar una o varias placas en un solo grabado, entintar las planchas en separación de color, a la poupée, con roll-up, con plantillas, con rodillo o rasero, utilizar chiné colle, collage, reservas, gofrados, relieves a color, iluminarlas a mano, en fin todo lo que se nos ocurra es válido en la estampa contemporánea; asimismo podemos dejar unos márgenes muy amplios, colocar lateralmente la estampa, orillarla, a sangre, sobrada, con reservas… lo que nuestra creatividad nos permita para lograr estampas de gran expresividad.


martes, 8 de noviembre de 2011

Monotipo


Quiere beso, Monotipo.
copy right Carmen alarcón



Ni por asomo, Monotipo
copy right Carmen Alarcón

A la prima…
Por Carmen Alarcón Collignon
En el número anterior me extendí acerca de la técnica del Moku Hanga, al igual que iba a continuar ahora abundando en el tema; ya estaba lista mi investigación, el texto dispuesto para grabarse en un disco y justo cuando estaba abriendo el archivo “tronó” mi disco duro externo, por este motivo tuve que dejar a un lado el tema anterior y abordar otra técnica: la monotipia. Debo decir que los primeros monotipos conocidos se le atribuyen al grabador impresor italiano Giovanni Benedetto Castiglioni en los inicios del Siglo XVII, realizados con la técnica sustractiva, Castiglioni entintó con un rodillo la placa de metal, quitó la tinta para dibujar la imagen con trapos, algodón o rasco con el mango de un pincel y otras herramientas que debió tener a la mano en el taller: brochas, pinceles, lápices, todo lo que le permitió lograr la imagen deseada, las imprimió en el tórculo calcográfico. Muy popular en Europa, es hasta el 1800 cuando un determinado número de artistas en América también empezaron a trabajar esta técnica, a la fecha continúa el interés por la Monotipia.
La monotipia es una técnica a la prima, espontánea, permite que la trabajemos con gran libertad al elegir los materiales o las herramientas con las que se va a realizar. Se utiliza para su elaboración toda clase de materiales solubles en agua, óleos o tintas para gráfica. La gran variedad de medios que se utilizan para hacer una monotipia, así como la mezcla de la técnica con otras técnicas de pintura o grabado hace que sea uno de los procedimientos más cercanos a la pintura. Para realizar una monotipia es necesario que nos familiaricemos con el método, debemos conocer los términos que se utilizan y las características de los materiales y herramientas.
Para realizar la monotipia también utilizamos placas, de metal, madera, vidrio, papel y plásticos. Las placas de metal son las más duraderas y las más caras, las de Mylar o de Plexiglas son las que a mí me han dado mejor resultado; los tamaños de las placas van de acuerdo a la obra que queremos realizar y a la disposición para imprimir a mano o en tórculo, el papel puede ser de cualquier tamaño, igual, mayor o menor que la plancha; la imagen puede cubrir enteramente el papel o puede tener un margen de papel blanco en el que se percibe las marcas en relieve que deja el bisel de la placa al pasar bajo la presión de la prensa. Para imprimir una monotipia con el tórculo es necesario que el papel sea previamente humedecido para que no se dañe con las orillas de la placa.
La trasparencia de una lámina de Plexiglas o de Mylar es una de las ventajas que este material ofrece por sobre otros, nos permite tener un dibujo como guía y ver cómo vamos avanzando nuestro trabajo. El Mylar lo podemos adquirir en los comercios que se dedican a la venta de producto para las artes gráficas y es una alternativa más económica que el Plexiglas; es lámina delgada que requiere lo montemos, sí pretendemos que nuestro trabajo tenga biseles lo podemos pegar con adhesivo en aerosol a una plancha delgada de MDF o a una cartulina gruesa. El Mylar se encuentra en los comercios en rollos de distintos tamaño, lo podemos adquirir autoadherible para hacer plantillas o pegarlo sobre otro material; además de ser un excelente soporte para hacer monotipos también podemos incidir en él y lograr líneas similares a la punta seca o incisiones parecidas al linograbado, esto hace que sea un material versátil que nos permite hacer técnicas mixtas y lograr mayor expresividad.
Cuando usamos el triplay como sustento de la monotipia tenemos una característica que dota a nuestro trabajo de un acabado único: la veta de la madera, así si nuestro soporte es triplay de pino o de caoba, tendremos diferente veta al realizar el entintado, proceso y estampación. Si queremos utilizar una plancha de aglomerado para hacer nuestro trabajo, es necesario considerar que este material no tiene mucha resistencia a la humedad y tiende a deformarse, para evitar que se deteriore rápidamente es recomendable cubrirlo totalmente con laca en aerosol brillante o con esmalte acrílico también en aerosol; también se puede dar una capa de imprimatura de gesso.
Para llevar a cabo nuestro proyecto podemos usar muchos materiales que enriquecerán nuestro trabajo, una gran variedad de texturas que logramos utilizando papeles gruesos, texturizados, cartones corrugados, lija…los pegamos al soporte con acrilato y sellamos con el mismo material para que no se desprenda con la humedad del papel en el que vamos a hacer la estampa, también es posible sellarlo con esmalte acrílico en aerosol y dejarle textura.
Cómo materiales pictóricos podemos usar prácticamente todos los utilizados en pintura y gráfica, debemos tener claro lo que queremos lograr para seleccionarlos, también no perder de vista que si hacemos nuestro monotipo con materiales a base de agua, usaremos el agua como solvente, pero si son materiales base aceite tendremos que utilizar solventes y trabajarlos en un área ventilada.

martes, 8 de febrero de 2011

El papel artístico


fotografía: Carmen Alarcón

Solo sobre pedido

Por Carmen Alarcón

El papel artístico, generalmente está elaborado a base de lino y algodón, incluso encontramos en el mercado de los insumos para el arte algunos papeles exóticos fabricados a base de filamentos de arroz, de bambú, de pétalos, de un sinfín de fibras aprovechables para confeccionar papeles especiales, sin embargo para el artista estos deben estar hechos mediante un proceso específico, libres de ácido y con determinadas texturas apropiadas para los distintos medios plásticos (artes plásticas o gráficas) que pretende trabajar el artista sobre el soporte del papel.

El papel de algodón es superior, más fuerte y duradero que los papeles fabricados de pulpa de madera. Puede ser elaborado a partir de trapos de algodón o de las fibras cardadas de la planta, también existe en el mercado papelero el papel artístico o para la industria gráfica que está elaborado 100% con fibra de lino, es caro, sin embargo también es muy resistente. Ambos papeles el de algodón o el de lino aguantan cientos de años sin deteriorarse, dañarse ni decolorarse. Sin embargo cabe anotar la existencia de papeles que tienen distintos porcentajes de estas fibras; los hay de algodón y lino al 50 %, de uno de los dos, ya sea de lino o algodón con pulpa de desperdicio que no ha salido de la fábrica o con pulpa de madera, trapos de reciclaje, etc.

El papel artístico tiene una gran variedad de pesos, va desde 120 gramos por resma (Bulto de 20 manos de 24 pliegos de papel cada uno; actualmente el estándar de una resma es 500 pliegos por paquete) hasta los cartones de 600 gramos o más, generalmente fabricados con alma de cartón de algodón cubierta por la pulpa del papel fino. También podemos encontrar porcentajes de la fibra de algodón o lino en ellos: 25 %, 50 % o 100 %. Los costos de estos papeles suelen ser altos, pero depende sobre todo del lugar dónde se adquieren.

Existen una serie de papeles artesanales de calidad entre los que encontramos el amate, papel 100 % natural, artesanal y cuyos orígenes se remontan a la época prehispánica. En la actualidad hallamos papeles con zacate, hojas, pétalos de buganvilia, de rosas, etc. que suelen utilizarse para confeccionar papelería social, sin embargo para las artes plásticas no son recomendables si el artista desconoce si el fabricante cuidó que la factura de estos papeles estuviese libre de ácido.

El artista puede darle infinidad de usos a los papeles hechos a mano, el único límite a esto es su imaginación. El papel hecho a mano se encuentra en los comercios especializados en papel artístico, el precio de éste lo determina el grosor, tamaño del pliego y la calidad de los materiales con que fue elaborado; también debemos contemplar en los papeles artesanales la firmeza, la flexibilidad y la facilidad para correr el medio con el que el artista pretende trabajar en él.

Estos papeles pueden ser lisos o tener distintas texturas, las cuales se logran al incluir en la preparación, hilos, hojas secas, pétalos de flores y tantos materiales como creatividad tenga el artista al elaborar los pliegos de papel artesanal, la elección de los elementos que incluirá el artista en el papel depende de la propuesta del artista; los bordes o barbas del papel suelen ser irregulares.

Es importante saber que existe una diferencia considerable entre el sistema de producción del papel artesanal y la fabricación industrial de papel, aunque ambos estén elaborados con fibra de algodón o lino. El papel hecho a mano es de producción personalizada y por el poco volumen de producción no daña los ecosistemas. La sobreproducción de papel industrial a ritmos muy acelerados trajo consigo a mediados del Siglo XX el consumo excesivo de madera, abuso y deforestación de los bosques de nuestro planeta, así como la contaminación de los ríos. En la actualidad las grandes fábricas de papel están volteando los ojos a la producción sustentable, utilizan métodos correctos y de acuerdo a las normas medioambientales, asimismo las industrias madereras han tomado conciencia de la reforestación y la tala controlada de los bosques y utilizan procesos para la industria papelera fundamentados en normas de control y calidad que han permitido desechar los malos hábitos en la fabricación del papel, ahora es necesario educar al consumidor a través de consejos y recomendaciones que modifiquen la conducta de desperdicio en el uso cotidiano del papel.

Es elemental que los artistas y usuarios de el papel demos cuenta que los bosques son recursos naturales que debemos conservar para la emisión de oxígeno, que el medioambiente y el ahorro de recursos asegura nuestra permanencia.

viernes, 12 de junio de 2009

Los deseos de Carmín


Copyright: Carmen Alarcón
La generosa Carmín
mixta/tela



Copyright: Carmen Alarcón
Dos Rosas Bermejas
mixta/tela



Copyright: Carmen Alarcón
La Emperatriz de Bugambilias
grafito/papel


Copyright: Carmen Alarcón
Corazón recostado
grafito/papel