sábado, 16 de junio de 2018

Aguatinta al Azucar


Técnica cuasi pictórica

"Dragón y Delfina"  Aguatinta al azucar
                         Derechos Reservados © Carmen Alarcón
Por Carmen Alarcón Collignon

 
Para hablar sobre las técnicas que recurren al uso de la brea o resina en el grabado artístico abordaré  el aguatinta al azúcar. Técnica en la que el grabador realiza el diseño de la estampa en una plancha de metal limpia y desengrasada por medio de un  proceso de dibujo que utiliza una solución de miel de maíz, azúcar y tinta china o gouache negro; esta mixtura suele aplicarse con pincel o brocha directamente sobre la plancha. Sí se trata de trazos finos la lámina no deberá tener la capa de resina propia del aguatinta, es un método adecuado  para lograr líneas más gruesas o mordida abierta, en caso de zonas más amplias es mejor aplicarla con brocha sobre una plancha ya resinada y fundida la brea.
El negro de la tinta China permite al grabador ver la imagen dibujada sobre la superficie de metal y tener una idea acertada del resultado que  logrará después de sumergir la placa en el baño de mordiente. La elección para realizar el proyecto con pincel o brocha está determinada por los requerimientos y el desarrollo que el proyecto de grabado exige. 
Una vez que ha secado el dibujo, se recubre la lámina con barniz protector líquido y se deja secar; antes de bañar la plancha, barnizada, en el cloruro férrico se sumerge ésta en una tina con agua caliente y se lava la placa, la temperatura del agua disuelve la mezcla del azúcar  poco a poco, el azúcar se dilata con el calor  y levanta la capa de barniz protector, deja al descubierto el metal limpio o resinado donde se dibujo con las pinceladas el diseño de la estampa; recomiendo usar un pincel blando o la yema del dedo y pasarla suavemente sobre las partes dibujadas en la placa para acelerar el proceso de disolución, el resto de la lámina se mantiene protegida por el barniz de recubrir. El hecho de ser un proceso que involucra el uso del pincel o la brocha para elaborar el dibujo lo hace un procedimiento espontáneo de gran calidad pictórica.
El fundamento y soporte de esta técnica consiste en trazar sobre la lámina con cualquier líquido soluble al agua pero que tenga cierta densidad y se asga al metal, puede ser goma arábiga, miel líquida, incluso leche condensada funciona adecuadamente para el aguatinta al azúcar. La tinta China permite colorear la mezcla para que el diseño sea visible y percibir los trazos dejados por el pincel. Es un procedimiento indirecto del grabado calcográfico de gran expresividad gracias al efecto pictórico que produce en la estampa
Las láminas pueden ser de cobre, zinc, fierro o aluminio, deben estar protegidas por el dorso con laca, goma laca o precinto, para que al introducirlas al mordiente no se dañen. Pueden ser resinadas antes del diseño con la mezcla del azúcar o después de levantar ésta en el agua caliente, sin embargo cuando las zonas a levantar son muy amplias es recomendable la lámina resinada y fundida antes de elaborar el dibujo al azúcar. Los pequeños espacios abiertos entre cada punto de resina fundida serán mordidos por el cloruro férrico; la intensidad del color dependerá del tiempo que la plancha sea expuesta a la acción del mordiente, la profundidad de los surcos en la placa es equivalente al tiempo de mordida al que se expone la plancha. También es posible conseguir diferentes tonalidades en este proceso mediante reservas con el barniz de recubrir y las sucesivas inmersiones en el baño de mordido. La composición de la mezcla del azúcar con la que he obtenido mejores resultados es la siguiente: 50 % miel de maíz y 50 % tinta China comercial, la cantidad de azúcar granulado refinado que requiere esta mezcla, implica que el azúcar se diluya en la mezcla de miel y tinta hasta su saturación.
También considero importante y significativo abordar entre las técnicas o procedimientos aditivos de la calcografía el método llamado “Lavis”  o aguadas a pincel, igualmente conocido como  método de ácido directo. Este proceso produce aguadas como las que se logran en la acuarela, permite obtener pinceladas degradadas y medios tonos sugerentes.  Es casi imposible lograr por medio de este proceso valores de negros intensos, sin embargo con destreza técnica es posible llegar a ellos, por lo que es aconsejable practicar en placas pequeñas o sobrantes de metal antes de dañar un grabado ya en proceso.
Al igual que en el procedimiento anterior la lámina debe estar desengrasada y protegida del dorso así como resinada y fundida la brea. Se dibuja el diseño sobre la plancha con un pincel sintético empapado en mordiente concentrado, diluiremos las orillas del mordiente aplicado con pincel a la lámina resinada con agua clara para evitar bordes duros, también podemos proteger alrededor del “Lavis”  con aceite y mezclar con agua para obtener mordidas más accidentales pero ricas en expresividad. Este método puede igualmente enriquecer una plancha ya grabada con otra técnica e incluso acrecentar el aguatinta de una placa ya mordida por el cloruro férrico…